18 de Agosto del 2010
Mi nombre es Walter Bond y actualmente estoy encarcelado en la
prisión de Golden, Colorado, por mi presunta relación con acciones del
Frente de Liberación Animal. Los medios de comunicación han hecho todo
lo que han podido para demonizarme y desacreditarme. Aunque no es de
extrañar, ya que los activistas por la liberación animal suponemos una
amenaza para el status quo y los negocios sangrientos que ellos apoyan.
Por ello, cualquier activista que realmente se opone a esta malicia
mecanizada tendrá que enfrentarse a la intimidación de las fuerzas
gubernamentales y a la persecución.
Sigo indoblegable e imbatible en mi deseo de vivir en un mundo libre
de abuso animal y explotación. Y por esta razón me gustaría dedicarle
unas palabras tanto a quienes me apoyan como a mis enemigos. Soy vegano y
straight edge. Lo he sido durante 15 años y lo seguiré siendo hasta el
día en que me muera. Aunque espero no pasar muchos años en prisión, nada
que el gobierno de los Estados Unidos me pueda hacer será comparable
con el holocausto diario que sufren los animales en el nombre de la
comida, la ropa, la experimentación de productos y el entretenimiento. Y
os aseguro que no es un holocausto metafórico. Lo he visto con mis
propios ojos. Cuando tenía 18 años (ahora tengo 34), trabajaba para una
empresa que construía mataderos en el Medio Oeste. Nunca podré olvidar
los horrores que allí presencié. Así fue como me convertí en un
activista por los derechos de los animales.
A quienes me apoyan
Haced lo que podáis para crear conciencia sobre la situación de los
animales encerrados en granjas, del medio ambiente y de los impactos
éticos de la explotación animal, así como del impacto positivo del
veganismo. Tener mayores conocimientos sobre estos temas que la mayoría
de la gente y no scarlos a la luz es complicidad. Por favor, no seais
cómplices en el holocasuto contra los animales y la tierra.
A mis detractores
Echad un vistazo a lo que estáis defendiendo. Si creéis que no hay
nada de malo en usar y explotar animales, id a un matadero y observad
con vuestros propios ojos lo que pasa tras esos muros. Si no podéis
digerir vuestra comida mientras veis cómo se produce, entonces es que
comer carne, claramente, no está bien. Solo porque como seres
individuales o como sociedad tengamos la habilidad de explotar animales,
eso no nos da derecho a hacerlo.
Hubo un tiempo en el que se aceptaba que los hombres explotasen a
las mujeres, y las personas que se opusieron a esto fueron tachados de
criminales. Ahora las mujeres pueden votar, leer y trabajar.
Hubo un tiempo en el que era legal poseer humanos como esclavos, y
quienes se opusieron fueron golpeados, encarcelados y asesinados. Ahora
ese nivel de racismo es impensable.
Hoy en día, los animales son los oprimidos, y las excusas para
usarles a nuestro antojo son las mismas que daban los dueños de esclavos
humanos. Esas excusas son igual de poco válidas cuando se aplican a la
esclavitud y la explotación de animales.
Saludos cordiales,
Walter Bond
Walter Bond # P01051760
PO Box 16700
Golden, CO 80402-6700 U.S.A
fuente http://lacizallaacrata.nuevaradio.org/?p=308
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